Un fabricante de juguetes de peluche, famoso por sus productos de juguete innovadores y de alta calidad, se enfrentó recientemente a un importante reto de costes logísticos internos e introdujo los robots AMR de Reeman para optimizar su proceso de transporte.
Desafíos
La tarea principal de la empresa era reducir los costes de transporte interno.
La fábrica, de 6.000 metros cuadrados y con más de 400 empleados, había estado utilizando carros AGV anticuados con capacidad limitada para transportar productos acabados de la línea de producción al almacén.
Estos carros eran desordenados en las concurridas rutas de transporte y con frecuencia causaban incidentes de seguridad debido a su incapacidad para reconocer a las personas y los obstáculos.
Solución
El robot de transporte Big Dog puede operar con seguridad en entornos dinámicos, equipado con una cámara 3D y un LiDAR de una sola línea para detectar personas y máquinas, deteniéndose o sorteando empleados y obstáculos.
Tras un estudio de mercado, la empresa fabricante de juguetes eligió el robot de transporte Big Dog de RuiMan porque sus capacidades de carga de 100 kg y 300 kg se adaptaban perfectamente a sus necesidades de manipulación.
Su eficaz rendimiento en la evitación autónoma de obstáculos, el uso de ascensores y el control de puertas eléctricas también prometía un importante ahorro de costes laborales.
Proceso de aplicación
Antes de iniciar el proyecto, realizamos un análisis detallado de las necesidades de la empresa.
Basándonos en la necesidad de distribución de material entre plantas de la fábrica, los equipamos con tres robots de transporte AMR e instalamos módulos de control de ascensores para facilitar el uso automático del ascensor por parte de los robots.
A lo largo del proceso, mantuvimos una estrecha comunicación con el cliente, asegurándonos de que cada paso recibía su aprobación y comprensión.
Resultados y beneficios
Tras introducir los robots de transporte, la eficacia de la producción de la empresa mejoró significativamente, con velocidades de transporte más rápidas y ciclos de producción más cortos.
Disminuyeron los costes de mano de obra y se redujo el riesgo de lesiones durante el proceso de transporte.
Mediante esta solución de automatización, la empresa optimizó con éxito su proceso de producción de juguetes, mejorando tanto la competitividad como la eficacia de la producción.
Su caso demuestra el papel vital de los robots de transporte en la fabricación moderna, y se espera que más empresas adopten soluciones de automatización similares en el futuro.
