Un fabricante de automóviles de la India se enfrentaba a unas demandas de producción cada vez mayores y a complejos retos logísticos internos. Para esta empresa, la entrega de componentes automotrices al área de procesamiento o la recuperación de materiales del almacén siempre había sido una tarea complicada. El supervisor de la fábrica mencionó: “La tarea más complicada en la fábrica es la entrega interna, especialmente con múltiples curvas entre el área de ensamblaje y el almacén, así como la necesidad de una distribución en varios pisos”.
Para solucionar este problema, la empresa decidió explorar nuevas tecnologías e introdujo los robots de reparto Reeman. Durante la implementación, no fue necesario alterar el entorno físico de la fábrica. Estos robots de reparto se utilizaron para trasladar componentes desde el área de suministro hasta la línea de producción, así como para entregar productos terminados desde la línea de producción hasta el almacén o el área de envío.
Durante todo el proceso de entrega, los empleados no tuvieron que intervenir manualmente; todas las operaciones se podían controlar de forma remota mediante una aplicación para teléfonos inteligentes. Además, si era necesario realizar modificaciones en las tareas del robot, como ajustar el diseño, todos esos cambios podían ser realizados fácilmente por los empleados.
Tras la introducción de robots de reparto, la fábrica del fabricante indio de automóviles experimentó un aumento significativo de la eficiencia de producción y una reducción de los ciclos de producción, lo que permitió una respuesta más rápida a las demandas del mercado. Al mismo tiempo, los procesos logísticos internos se volvieron más fluidos, lo que redujo los errores y los retrasos causados por la manipulación y la clasificación de materiales.

